Las nubes que nos rodean son algo tan habitual que, pese a su encanto y multitud de formas, tendemos a pasarlas por alto, pero a lo largo del planeta hay distintos tipos y algunas resultan extraordinarias a primera vista. Las nubes estratosféricas polares, también conocidas como nubes nacaradas, son un fenómeno de la naturaleza que impacta por su belleza debido a sus tonos pastel. Se trata de un tipo de nubes exclusivas de las zonas de altas latitudes, más cercanas a los polos, que se forman principalmente en época invernal y son más comunes en el hemisferio sur que en el hemisferio norte de la Tierra.

¿De qué están compuestas las nubes nacaradas? De diminutos cristales de hielo, formados a partir de ácido nítrico o de agua, y están formadas a temperaturas de aproximadamente 83 grados bajo cero que se alcanzan entre los 15 y 30 kilómetros de altura. Sus colores brillantes impactan y las convierten en todo un espectáculo de la naturaleza, pero que muestra una peligrosa realidad para el ser humano.

Las nubes nacaradas, un maravilloso pero peligroso fenómeno de la naturaleza

Las conocidas como nubes estratosféricas polares pueden ser de dos tipos:

  • Tipo I: compuesta por gotas de ácido nítrico y de ácido sulfúrico.
  • Tipo II: compuesta por cristales de hielo puros de agua.

Los dos tipos de nubes nacaradas contribuyen a la destrucción de moléculas de ozono, el gas predominante en la estratosfera, lugar donde se encuentra la capa de ozono. La destrucción de estas moléculas contribuyen a que se desarrolle el agujero de ozono en las regiones polares donde es más común este fenómeno de la naturaleza. Por lo tanto, este tipo de nubes contribuye a la destrucción del ozono en la Antártida y también en el Ártico. .

/Editor