Aunque es posible sobrevivir algunos días sin alimentos, no es posible sobrevivir sin agua. Tampoco existen reservas en el cuerpo, por lo que las cantidades que se pierden deben reponerse obligatoriamente para conservar la salud y eficiencia de nuestro organismo. Especialmente en los meses de más calor.

Signos de Deshidratación

En la deshidratación leve, la sed es el único síntoma. En la deshidratación moderada, se observa disminución del volumen y frecuencia de orina; piel y mucosas secas; taquicardia (frecuencia cardiaca elevada), falta de apetito; sensación de fatiga; aumenta la temperatura corporal, ausencia de lágrimas al llorar. En casos más severos, disminución de la sed, somnolencia y ojo hundido deben alertar inmediatamente del grado de severidad de la deshidratación. Los ancianos y los niños comienzan a ponerse menos activos y da la sensación de que se estuvieran “apagando”. Los niños se ponen irritables, lloran y duermen mucho.

¿Qué hacer?

En una deshidratación leve, lo importante es asegurar la ingesta de agua con sales de rehidratación, en pequeñas porciones (cucharadas o sorbos) y frecuentemente. En los casos de deshidratación moderada o severa, se debe acudir al servicio de urgencia, para estudiar la causa de la deshidratación y estabilizar al paciente por medio de la administración endovenosa de volumen.

¿Cuánta agua debemos tomar?

Las necesidades de líquido dependen del peso de la persona y de la etapa de vida de cada uno. La recomendación general diaria es:

  • Adulto 2 a 2,5 litros.Basado en adulto promedio de 70 kilos; 15-20 ml/kg de peso.
  • Niños 1 a 1,5 litros.Basado en aportes de 50-60 ml/kg de peso.

*Se recomienda aumentar esta cantidad en grupos específicos como deportistas y mujeres en etapa de lactancia. De la llave v/s embotellada A favor del agua corriente está su bajo costo y que llega a gran parte de la población. A favor del agua embotellada está la seguridad en la ausencia de bacterias y otros tipos de contaminantes. Sin embargo, investigadores llegaron a la conclusión de que el agua embotellada se vende a precios mil veces mayores que los del agua de la llave, sin que su calidad sea necesariamente mejor. Por eso, si el agua de la llave es potable, opte por ella. Bebidas isotónicas Sólo son recomendables para actividades deportivas intensas y de larga duración ya que podrían aumentar el rendimiento deportivo y/o reducir el cansancio corporal pues poseen componentes salinos y minerales que permiten la rehidratación. Pero en actividades de intensidad moderada, con duración menor a una hora, no tendrían mayores beneficios que los que se lograrían con la ingesta de agua corriente.