Ivana Trump, primera esposa del ex mandatario estadounidense Donald Trump y madre de tres de sus hijos, falleció a los 73 años. “Estoy muy triste al anunciar a todos los que la amaban, que eran muchos, que Ivana Trump murió en su residencia en Nueva York”, informó Donald Trump este jueves en su red social Truth Social.

El ex presidente de EEUU saludó la vida “formidable” de esta ex modelo y esquiadora de ascendencia checa, que fue su esposa de 1977 a 1992. “Su orgullo y su dicha venían de sus tres hijos: Donald Jr, Ivanka y Eric”, aseguró el magnate.

Sus hijos también publicaron un comunicado, en el que la calificaban como “una mujer increíble: una fuerza en los negocios, una atleta de clase mundial, una belleza radiante y una madre y amiga cariñosa. Ivana Trump fue una superviviente”. Y el texto agregó: “Huyó del comunismo y abrazó este país. Enseñó a sus hijos el valor y la dureza, la compasión y la determinación. Su madre, sus tres hijos y sus diez nietos la echarán mucho de menos”.

Los Trump eran una pareja poderosa en Nueva York en la década de 1980 antes de su divorcio igualmente público y desordenado (AFP)

 

Nacida como Ivana Zelnickova en 1949 en la ciudad checoslovaca de Gottwaldov, antes Zlin, que acababa de ser rebautizada por los comunistas que tomaron el país en 1948, soñaba con ser una esquiadora que representara a su país en los Juegos Olímpicos pero en 1972 se quedó afuera del equipo nacional y esa frustración la llevó a emigrar primero a Austria, luego a Canadá y finalmente a Estados Unidos.

“En Montreal comencé a trabajar para la agencia de modelos más importante de la ciudad”, recordó Ivana en una entrevista. “Entonces ocurrió. En el verano de 1976 me enviaron a Nueva York junto con otras compañeras para promocionar los Juegos de Montreal. Una noche acabamos en un restaurante de moda, donde enseguida nos dieron una mesa por cortesía del señor Trump. Nueve meses más tarde estábamos casados”, explicó.

Donald e Ivana Trump en 1982

 

Casada con Donald Trump en 1977, se convirtió en un icono por derecho propio, rebosante de estilo y elegancia de los años 80, con su acento y su característico peinado en forma de colmena.

Compañeros en el amor y en los negocios -con ella desempeñando papeles como el de gerente de uno de sus casinos en Atlantic City- Ivana y Donald eran elementos clave de la escena neoyorquina por sus lujos y sus proyectos. Tras construir la Torre Trump en Manhattan, la familia ocupó las tres plantas superiores. También compraron una mansión en Connecticut, una vivienda de 110 habitaciones en Palm Beach, el lujoso hotel Plaza de Nueva York, un yate de 29 millones de dólares, un helicóptero Puma y un Boeing 727.

Pero la relación se acabó en 1990, cuando esquiaba en Aspen, y la actriz Marla Maples se acercó para confesarle que tenía un affaire con su esposo. Marla, 14 años más joven que Ivana, se convertiría luego en la segunda esposa de Donald Trump y madre de su hija Tiffany.

Retrato de familia: Ivana Trump, Eric, Donald e Ivanka Trump en 1988

 

Durante la separación, que se concretó en 1992, Ivana acusó a Donald de violación en una declaración juradaMás tarde dijo que no lo decía literalmente, sino que se sentía violada por la traición. Y en 1996 acabaría apareciendo en la exitosa película El club de las primeras esposas con la ya famosa frase: “Señoras, tienen que ser fuertes e independientes, y recuerden, no se enfaden, consigan todo”.

Años más tarde, Ivana volvió a ser amiga de su ex marido, al que llamaba “El Donald”. Apoyó con entusiasmo su candidatura a la Casa Blanca en 2016 y declaró al New York Post en 2016 que era tanto partidaria como asesora. “Sugiero algunas cosas”, dijo al periódico. “Hablamos antes y después de las comparecencias y él me pregunta qué pienso”. Dijo que le aconsejó “estar más tranquilo”.

Ivana Trump y Donald Trump el 10 de mayo de 1985

 

Sin embargo, más allá de autodefinirse solidaria, también le gustaba ser provocadora. En 2017, mientras promocionaba un libro, dijo en televisión que hablaba con el entonces presidente aproximadamente cada dos semanas y que tenía su número directo de la Casa Blanca, pero que no quería llamar con demasiada frecuencia “porque Melania está allí y no quiero causar ningún tipo de celos o algo así porque soy básicamente la primera esposa de Trump, ¿de acuerdo?”, dijo riendo. “Soy la primera dama, ¿vale?”.

El portavoz de Melania Trump en ese momento respondió, diciendo que “claramente no había ninguna sustancia en esta declaración de una ex, esto es desafortunadamente sólo ruido de búsqueda de atención y de interés propio.”

Luego de su matrimonio con Donald, Ivana Trump se casó y divorció dos veces más y mantenía un estilo de vida de celebridad viajando por el mundo.

Con información de AP

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