La propiedad intelectual tiene estas cosas: cinco meses después de que sus derechos pasaran a dominio público, Winnie the Pooh se prepara para protagonizar su primera película de terror. Cuyo título, apropiadísimo, es Blood and Honey (“Sangre y miel”).

Variety informa de que la cinta acaba de finalizar su rodaje, y de que su director Rhys Waterfield se prepara para estrenarla lo antes posible debido a la avalancha de comentarios que recibe en la prensa y en las redes sociales.

“Vamos a acelerar el montaje y a pasarla por postproducción lo más rápido que podamos”, explica Waterfield. Y añade: “Pero también nos aseguraremos de que es buena”. En cuanto al presupuesto de la cinta, Waterfield no da cifras, pero reconoce que el público “no debería esperarse una producción al nivel de Hollywood”.

La película, rodada en 10 días, no solo tiene como protagonista a Winnie, sino también a Piglet, otro de los personajes de las historias de A. A. Milne. Según explica el director, su amigo Christopher Robin se ha ido a la universidad sin dejarles comida, de modo que los animales tienen que buscarse el alimento como pueden.

Piglet, Winnie the Pooh y una de sus víctimas en 'Blood and Honey'.
Piglet, Winnie the Pooh y una de sus víctimas en ‘Blood and Honey’.
Cinemanía

“Se han vuelto ferales”, explica Waterfield. “Así que han regresado a sus raíces animales: ya no son mansos, sino un oso y un cerdo hambrientos que buscan presas”. Como, por ejemplo, esa chica relajándose en un jacuzzi a la que podemos ver en una de las primeras imágenes.

La mayor amenaza para Blood and Honey es el copyright que Disney sigue ostentando sobre las apariencias de Winnie y sus amigos en sus películas: recordemos que el estudio lanzó en 2018 Christopher Robin, una melancólica revisión de las historias protagonizada por Ewan McGregor. 

De la misma manera, si Blood and Honey quiere distribuirse en China, tendrá que andarse con ojo. En la potencia asiática, Winnie the Pooh es un tema que hay que coger con pinzas debido a lo mal que le sienta al premier Xi Jinping que comparen su apariencia con la del osito.

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