“Recientemente mi hija Zahara, a la que adopté en Etiopía, tuvo una operación. Y después una enfermera me dijo que los llamara si su piel ‘se volvía rosa’”, ha expresado Angelina al respecto de su hija de 16 años.

En una conversación reciente con un un estudiante londinense de medicina llamado Malone Mukwende, autor del libro Mind the Gap, como parte de la entrevista publicada en la revista Time, compartieron varios casos racistas dados hacia los pacientes.

“Tengo hijos de diferentes procedencias y sé por experiencia propia que, cuando todos tienen el mismo sarpullido, este luce de forma completamente diferente dependiendo del color de la piel”, ha aclarado Angelina Jolie.

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