Elton John ha denunciado la “hipocresía” de la Iglesia Católica después de que el Vaticano haya declarado ilícita la bendición sacerdotal de las uniones de personas del mismo sexo. En el documento aprobado por el papa Francisco y publicado esta semana por la Congregación de la Doctrina de la Fe, una suerte de ‘ministerio’ vaticano que se ocupa de cuestiones relacionadas con la doctrina católica, la Santa Sede especifica que los sacerdotes y otros ministros de la Iglesia no están autorizados a bendecir uniones del mismo sexo. “La bendición de las uniones homosexuales no puede ser considerada lícita”, se lee en el texto difundido por la oficina de prensa del Vaticano.

“¿Cómo puede el Vaticano negarse a bendecir el matrimonio gay porque ‘es pecado’ y al mismo tiempo obtener beneficios invirtiendo millones en Rocketman, una película que celebra cómo encontré la felicidad gracias al matrimonio con David?”, se pregunta el cantante británico en un mensaje publicado en las redes sociales que ha acompañado de la etiqueta “hipocresía”.

El cambio de actitud de la Iglesia desde la llegada de Francisco I al trono de San Pedro creó falsas expectativas en ambientes homosexuales, que llegaron a ver en el Pontífice un revolucionario defensor de los derechos LGTB. Pero la nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe, aprobada explícitamente por el Pontífice, termina de un plumazo con sus esperanzas.

El documento aclara que “no es lícito impartir una bendición a relaciones, o a parejas incluso estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio (es decir, fuera de la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta, por sí misma, a la transmisión de la vida), como es el caso de las uniones entre personas del mismo sexo”. En el texto firmado por el cardenal español Luis Ladaria, prefecto de la congregación anteriormente conocida como Santo Oficio, el Vaticano especifica que la cuestión surge porque “en algunos ambientes eclesiales se están difundiendo proyectos y propuestas de bendiciones para uniones de personas del mismo sexo”. Un apunte que podría hacer referencia al debate que desde hace meses está teniendo lugar en el seno de la Conferencia Episcopal de Alemania.

/gap