El regreso de Bailando por un sueño en medio de la pandemia de coronavirus, se ha convertido en un debate a nivel nacional.

De hecho, este lunes el diputado de la Democracia Cristiana Gabriel Ascencio, anunció mediante su cuenta personal que oficiaría a la Seremi Metropolitana de Salud y a la Dirección del Trabajo por el regreso del estelar.

Aquello se concretó el martes y miembros de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de la Región Metropolitana visitaron las inmediaciones de Canal 13.

“Tras esta visita, nos encontramos esperando ciertas orientaciones de su parte, para que el programa continúe con sus grabaciones, siempre cumpliendo con todos los protocolos y nuevas sugerencias que establezca la autoridad”, señaló a través de un comunicado el director ejecutivo de la estación, Maximiliano Luksic L.

Sin embargo, durante la segunda emisión del espacio las críticas no se detuvieron sino que aumentaron.

A través de Twitter los televidentes se manifestaron contra el retorno del programa que había salido de pantalla en marzo precisamente para evitar el contagio y propagación del coronavirus.

Entre las principales críticas se encuentra que ninguno de los participantes, jurados, bailarines o bar utilizaban mascarillas, en lugar de dar ejemplo al público, a quienes se les ha llamado incansablemente a tomar preocupaciones.

Asimismo, también se habló de que no se respetó en varias ocasiones la distancia física, sin mencionar el mal timing del reestreno, que coincidió con uno de los momentos más dramáticos que vive el país desde el inicio de la pandemia.

El debate llegó a tal nivel que en Twitter incluso se creó la etiqueta #BailandoPorUnVirus, el cual permaneció entre lo más comentado a nivel nacional hasta la mañana de hoy.

Algunas de las críticas más duras incluso hacen un llamado a denunciar al espacio al Consejo Nacional de Televisión y exigen que salga de pantalla.