El grupo Eagles y los propietarios de un hotel mexicano han llegado a un acuerdo este viernes para poner fin a una demanda que presentó la banda estadounidense, el pasado mayo, por un presunto uso ilegítimo del nombre Hotel California, que da título a la canción más famosa de la banda de Los Ángeles.

“Este asunto se ha resuelto con un acuerdo por ambas partes”, ha declarado el abogado Tom Jirgal, que representa a Eagles, en un comunicado remitido a la revista Billboard en el que no detalla el contenido de las condiciones.

La acusación y la defensa han desestimado conjuntamente la continuación de la demanda ante un tribunal federal de Los Ángeles (California), mientras que la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos ha aceptado el requerimiento del hotel de abandonar su petición de registro.

Eagles aseguraba en su denuncia que los propietarios del Hotel California en Todos Santos, una localidad de Baja California (México), hacían creer desde 2001 a sus huéspedes que este alojamiento guardaba relación con la canción.

La banda negó que la canción Hotel California tuviera que ver con ese establecimiento y exigió a sus dueños que dejaran de lucrarse usando el nombre de su tema, reclamando además una indemnización.

En su web, el hotel se hacía eco de las “leyendas” que apuntaban a una conexión entre ese lugar y la canción de Eagles, pero indicaba de forma explícita que sus propietarios “no tenían ninguna afiliación ni promovían ninguna asociación” con la banda.

Hotel California formó parte del disco homónimo de 1976 de Eagles, la popular y superventas banda de rock que lideraron Glenn Frey y Don Henley. La canción se convirtió en el gran éxito del grupo y todavía es muy escuchada cuarenta años después. El sencillo alimentó toda clase de historias sobre el famoso hotel, como que estaba situado en Baja California o que se refería a un centro psiquiátrico de Los Ángeles.

La misteriosa letra de Hotel California se interpretó también como una metáfora de los excesos de la vida de los artistas y como una mirada crepuscular al sueño americano. Hubo quien incluso señaló que incluía mensajes satánicos.